USECIPOL: cuatro bloques de veinte preguntas, y lo que eso cambia en tu estudio
Un examen con cuatro partes del mismo peso
El examen del nivel técnico operativo tiene cuarenta preguntas en sesenta minutos, y ninguna de materias: todo es razonamiento verbal, numérico y abstracto. El examen de USECIPOL, para el nivel directivo, es otro examen, con otra estructura: ochenta preguntas en noventa minutos, repartidas en cuatro bloques de veinte preguntas cada uno.
Esos cuatro bloques son razonamiento lógico, razonamiento abstracto, razonamiento verbal y conocimientos generales. La diferencia que casi nadie explica bien es que los cuatro pesan exactamente igual: veinte preguntas cada uno, un veinticinco por ciento del examen cada uno. No hay un bloque más grande que otro, como sí ocurre en el técnico operativo, donde el verbal tiene quince preguntas, el numérico catorce y el abstracto once. En el directivo, la balanza está pareja.
En el examen del nivel directivo, cada uno de los cuatro bloques —lógico, abstracto, verbal y conocimientos generales— pesa exactamente lo mismo: ninguno se puede dejar de lado.
Qué entra en conocimientos generales
El bloque de conocimientos generales es el único de los cuatro que corresponde a materias de colegio. La guía oficial lo divide en seis: biología, química, física, historia, filosofía y educación para la ciudadanía.
Conviene tenerlo claro para no confundirse: ese bloque son veinte preguntas de ochenta, no el examen completo. Quien se prepara solo repasando esas seis materias está cubriendo una cuarta parte de lo que se le va a tomar. Las otras tres cuartas partes siguen siendo razonamiento, igual que en el nivel técnico operativo.
Noventa minutos para ochenta preguntas
El tiempo total es noventa minutos para las ochenta preguntas, sin que el reglamento reparta ese tiempo por bloque. En la práctica, eso significa que el ritmo que se necesita para el bloque de lógico o de abstracto es el mismo que se necesita para el de materias: no hay un bloque donde se pueda ir más lento porque "es de memoria" y otro donde haya que correr más porque "es de razonar".
Por eso, entrenar contra el reloj tiene sentido en los cuatro bloques, no solo en los de razonamiento. Practicar conocimientos generales sin cronómetro, y dejar el cronómetro solo para lógico, abstracto y verbal, construye una falsa sensación de dominio: el día del examen, el tiempo aprieta igual en las ochenta preguntas.
Qué puede hacer la familia o el aspirante
Si el bachillerato quedó atrás unos años, conviene revisar con calma las seis materias del bloque de conocimientos generales: son contenido escolar, pero no es contenido que se repase todos los días una vez fuera del colegio.
Al mismo tiempo, vale la pena no concentrar todo el esfuerzo ahí. Como los cuatro bloques pesan lo mismo, dedicar casi todo el tiempo de estudio a materias y dejar el razonamiento lógico, abstracto y verbal para el final deja sin entrenar el setenta y cinco por ciento del examen. Repartir la preparación entre los cuatro bloques, con el mismo cuidado en cada uno, responde mejor a cómo está armado este examen en particular.
Si quieres entender mejor cómo está armado el examen de nivel directivo y cómo organizar tu preparación por bloques, puedes escribirnos por WhatsApp.
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